Fechas de construcción: diciembre 12-13, 2015
Información de la familia:
Padre-Andrés
- Edad: 51
- Profesión: trabajador de la construcción
- Salario: $1.200 pesos/semana
Madre María Guadalupe
- Edad: 45
- Profesión: Quédate en casa mamá
- Salario semanal: n/a
Niños
- Andrés Ignacio, de 27 años
- Brenda Alejandra, de 24 años
- Bryan Alejandro, de 22 años
- Jose Angel, 21 años
Nietos
- Andrés Josue, 3 años
- Aidan Marcela, 3 años
- Nicole Guadalupe, 3 años
- Marcos Mateo, 1 de edad
Información de la propiedad:
Tiempo con la propiedad-15 meses
Carta de la familia:
¡ Hola y bendición! Estamos muy agradecidos por su apoyo y la gran ayuda que nos ha dado de nuevo en la forma de un hogar. Por la gracia de Dios hemos estado creando nuestra familia durante 28 años. Llevamos 28 años casados con la ayuda de Dios. Además, tenemos 4 hijos, 3 niños y 1 niña, y 4 nietos, 2 niños y 2 niñas. Somos una familia bendita, todos juntos tratamos de apoyarse mutuamente con lo que podamos. Todos vivíamos juntos aquí en la casa. Cada uno de nuestros niños con sus hijos tenía su propia habitación y baño y una pequeña sala de estar. Todos compartimos un patio donde nos gustaría lavar y un árbol con una hamaca. Pasamos mucho tiempo aquí, a mis nietos les encantó estar en el patio. Comíamos allí y los niños tenían algunos juguetes con los que jugar y los fines de semana cocinamos sobre leña. Dios ha sido tan bueno con nosotros; nos ha dado a nuestros hijos y a una familia que se aman tanto. Muchas personas nos ayudaron el día del incendio. Algunos de nuestros vecinos se enfadaron con los dueños de su casa porque querían que los vecinos abandonen la casa. Y debido a que estaban furiosos de que sus dueños querían que abandonaban la casa prendieron fuego a la casa. Y de esas llamas nuestra casa se incendió. Gracias al Señor que no había vida perdida, a pesar de que era muy triste ver que tantos bellos recuerdos arden en ese fuego. Y ver cómo en tan solo unos minutos que fueron la izquierda sin un hogar y que didn't tenemos en cualquier momento para tomar cualquier cosa antes de que fue todo lo que había desaparecido. Pero en medio de este Dios nos da fuerza y estamos agradecidos de ver que todos estamos bien. Juntos damos a Dios la gloria y poco a poco estamos comenzando de nuevo. La hamaca y los árboles no se quemó, ni la lona que teníamos como una cubierta de sombra. Con esos árboles nos acomodamos y los vecinos empezaron a traernos mantas y lonas y hicimos una habitación. Los niños dormían en la hamaca y los adultos dormían en el suelo con mantas. En medio de todo esto nos sentimos tan afortunados porque estábamos todos juntos. Y hoy nos sentimos aún más afortunados de que nos estés apoyando con una casa. Toda la familia Carranza Zony le pide a Dios que multiplique grandemente su trabajo. Todos juntos tenemos 12 personas en nuestra familia. De los 12 de nosotros recibimos bendiciones y gratitud. Dios te bendiga, la familia Carranza Zony